Algunas de las raíces de #eduvida están en John Dewey

Dice un libro que compré hace una semana: “Le educación según John Dewey” de Maite Larrauri – Max en Tandem Ediciones:

Dewey defenderá que las escuelas tienen que crear un ambiente, porque es el ambiente el que educa. Dirá y repetirá hasta la saciedad que la educación no es una preparación para la vida, sino que es la vida. Ya que la escuela tiene que crear el ambiente, que no será un ambiente espontáneo sino organizado, o sea pensado, se trata de seleccionar en este ambiente los aspectos con los cuales se requiere restablecer la continuidad y no introducir aquellos otros que deberían ser superados, en aras de una mejora de la humanidad. Los humanos, como las hormigas, no tenemos una esencia con fines preestablecidos. Como además nuestras condiciones vitales cambian con mucha velocidad en estos momentos, podemos transformar, mejorar y corregir algunas cosas de las que hemos estado haciendo en siglos pasados.

La escuela no tiene que capacitar para una vida futura porque no podemos seguir creyendo que existen las capacidades aparte de su realización, porque no se pueden establecer cuáles son esas potencialidades ya conocidas a priori y que habría que desarrollar, porque hay que descubrir de qué capacidades está dotado cada individuo (se puede hacer esto con la nueva era analítica) y descubrirlo/insights en la acción (quantified self, una autocuantificación de todo los procesos en tiempo real y al instante presente). No existen dos niños iguales. La escuela es experiencia y vida: en ella cada niño y cada joven tiene que vivir y convivir en un ambiente organizado adrede para llevar a cabo las experiencias que irán desvelando de lo que es capaz. Esas experiencias serán formativas, si con ellas se restablece la continuidad de la vida y readapta el ambiente a las necesidades humanas.

Esto es lo que entendemos por #eduvida desde que lo expuse en el TEDxLeon. Educación con/para/en la vida. He puesto algunas ideas entreparéntisis a esta cita literal.
p. 29-30 en La Educación según John Dewey

Apuntes sobre identidad en una sociedad líquida

La escuela es un lugar ideal para fomentar las identidades, para suprimir y entrelazar las diferencias y para promover una educación intercultural. para educar en la unidad de la diversidad. Las aulas y nuestro mundo como tal es cada vez más intercultural. Vamos hacer unas citas sobre identidad recogidas del libro “Pistas para cambiar la escuela” publicado por Intermón Oxfam (2009):

  • Las identidades llenan de sentido lo que hacemos y desarrollamos en nuestros roles (Castells, 2001)
  • La identidad está construida por múltiples “pertenencias” (Maalouf, 2004)
  • El mundo actual está en continuo cambio, por eso la “identidad, como la “pertenencia”, ya no se consideran inamovibles: no tienen una garantía de por vida. La identidad se nos revela como algo que es necesario inventar más que descubrir. (Bauman, 2005)
  • La flexibilidad desde la que es posible elegir y negociar la propia identidad se ve recortada por al implacable necesidad de recursos para costeársela. (Cortina, 2003)

Por eso los humanos en este estadio nos movemos a través de múltiples identidades o pertenencias que se entrelazan unas con otras y, a la vez, estamos en un mundo de identidades plurales entremezcladas. Por todo ello debemos llegar a un estado de equilibrio de la unidad/identidad en al diversidad como muchas veces ha dicho Paulo Freire (1996).

En el blog de aberraberri nos habla de Maalouf y dice “Las identidades se tornan asesinas cuando para la adscripción a un ámbito de pertenencia se exige la separación de los otros ámbitos de pertenencia de tal forma que toda la identidad de una persona quedé compuesta de una única pertenencia y por la adscripción a esa pertenencia se esté dispuesto a sacrificar el resto de pertenencias y hasta el resto de las personas que no se adscriben a nuestra pertenencia.” Por eso vivimos una situación de esquizoide de pertenencia y de identidad movediza.

Bauman en el libro de conversaciones (2005) sobre identidad plantea que la sociedad ya no da órdenes de como vivir, sino que sólo le pide a uno que no abandone el juego en el que está inmerso. La fuerza y el poder que la sociedad ejerce sobre los individuos reside ahora en estar localizados (móviles, Internet). Por ello una identidad unitaria, firmemente fijada sería un lastre para un mundo cambiante y a la propia flexibilidad que exigen los mercados. Lo mismo se puede decir de las relaciones han sido sustituidas por por conexiones efímeras y volátiles. Según Bauman como consecuencia de una socialización excesiva en los hábitos consumistas que han reducido la duración de la atención humana, y como tal, el tiempo de predicción y de la propia planificación del ser humano.

Bibliografía consultada:

  • Identidad : conversaciones con Benedetto Vecchi (1º ed.). Madrid: Losada.
  • La era de la información: economía, sociedad y cultura. Madrid: Alianza Editorial.
  • Cortina Orts, A. (1997). Ciudadanos del mundo : hacia una teoría de la ciudadanía. Madrid: Alianza Editorial.

  • Freire, P. (1996). A la sombra de este arbol (1º ed.). Barcelona: Roure.
  • Maalouf, A. (2004). Identidades asesinas (1º ed.). Madrid: Alianza Editorial.