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De la vigilancia social a la vigilancia participativa

En esta sociedad tecnificada y “ampliada” en la que lo líquido ( (Bauman) lo define muy bien. Estamos viendo y nos hacen ver que el “empoderamiento” y la autonomía de las aplicaciones web y sitios de redes sociales generalistas son autocontrolables y fuera de una estructura de poder. Nada más lejos de la realidad. Las fuerzas de poder y la vigilancia han cambiado muy sutilmente en los albores del siglo XXI. El principio de autorregulación y de (auto)control de lo que tiene que hacer o decir es palpable en la vigilancia participativa. La surveillance tiene recovecos y se transmuta en invisible a la distancia diferenciandose de la surveillance tradicional.
Al respecto en el segundo volumen de la Enciclopedia de Teoría Social (Vol. 2, p. 817-18) de G. Ritzer:

La vigilancia social puede ser definido como “control a través de la utilización de medios técnicos para extraer o crear datos personales o de grupo, ya sea de personas o contextos”. Los ejemplos incluyen: cámaras de vídeo, juego de ordenador, elaboración de perfiles y extracción de datos, el trabajo, la informática y de control de localización electrónica, análisis de ADN, pruebas de drogas, los escáneres cerebrales para detectar mentiras, auto administrados por diferentes pruebas y térmica y otras formas de imágenes para revelar lo que detrás de los muros y recintos.

El uso de “medios técnicos” para extraer y crear la información implica la capacidad de ir más allá de lo que se ofrece a los sentidos sin ayuda. Gran parte de la nueva vigilancia implica un proceso automatizado y amplía los sentidos y las habilidades cognitivas mediante el uso de artefactos o de software.

Utilizar el verbo más amplio de “examinar” en vez de “observar” en la definición, llama la atención sobre el hecho de que las formas contemporáneas suelen ir más allá de la imagen visual de la participación de sonido, el olor, el movimiento, números y palabras. Los ojos contienen la gran mayoría de los receptores sensoriales del cuerpo y lo visual es una metáfora maestra para los demás sentidos (por ejemplo, diciendo “yo veo” para la comprensión). Sin embargo, el ojo como el principal medio de la vigilancia directa es cada vez más sustituido por otros medios. El uso de múltiples sentidos y las fuentes de datos es una característica importante de gran parte de la nueva vigilancia.

Tradicionalmente, la vigilancia involucraba la observación de cerca, realizada por una persona, no por una máquina. Pero con las prácticas actuales, la vigilancia puede hacerse a lo lejos, como con imágenes de satélite o la supervisión remota de las comunicaciones y el trabajo. No es necesario estar cerca, mucha vigilancia inicial implica exploraciones superficiales en busca de patrones de interés para llevarse a cabo más adelante en mayor detalle. La vigilancia se ha convertido en más lejana y más cercana que en épocas anteriores. Se produce con la absorción de una esponja y la especificidad de rayo láser.

En una innovación contundente, la vigilancia se aplica también a contextos (lugares y espacios geográficos, determinados períodos de tiempo, redes, sistemas y categorías de personas), no sólo a una persona particular, cuya identidad se conoce de antemano. Por ejemplo, la policía puede centrarse en los “puntos calientes” donde ocurren crímenes callejeros con más frecuencia calle o tratar de seguir una pista del dinero a través de las fronteras para identificar el tráfico de drogas y relacionadas y redes criminales relacionadas. Las nuevas tecnologías de vigilancia se aplican a menudo categóricamente (por ejemplo, todos los empleados están a prueba de drogas o se investiga a todos los viajeros, no sólo a aquellos de los que hay alguna razón para sospechar). La vigilancia tradicional a menudo implica una relación no cooperativa y una distinción clara entre el objeto de la vigilancia y la persona que la efectúa. En una época de sirvientes escuchando detrás de puertas cerradas, binoculares, e intercepciones telegráficas, es en donde que la separación tiene sentido. Era fácil distinguir entre el vigilante y el vigilado. Sin embargo, para la nueva vigilancia con sus formas expandidas de auto-vigilancia y la vigilancia cooperativa, la fácil distinción entre agente y objeto de vigilancia puede estar desdibujada.

Al analizar el surgimiento de las formas modernas de control social, el filósofo francés Michel Foucault (1977) se basó en la idea del panóptico del teórico legal británico de Jeremy Bentham. Bentham propuso un sistema altamente organizado para gestionar grandes poblaciones dentro de estructuras físicas cerradas, tales como prisiones, fábricas o escuelas, en las que las autoridades pueden ver a todos, pero sin ser visto. Desde un punto de vista del control social, esto creó incertidumbre. Los reclusos no podían estar seguros de cuando los vigilaban, y por lo tanto a través del propio interés y el hábito, se esperaba que se esforzarían en la auto-disciplina.
Los anuncios contemporáneos bien publicitados (por ejemplo, que una zona está vigilada por vídeo) reflejan este patrón en la búsqueda para crear limitaciones. Un espíritu general de auto-vigilancia también se estimula mediante la disponibilidad de productos que permitan que las personas se pongan a prueba a sí mismos (por ejemplo, para el nivel de alcohol, la presión arterial, o embarazo).

En las formas descritas, los sujetos pueden cooperar de buena gana, presentando la vigilancia del personal como algo que beneficia a los consumidores (por ejemplo, descuentos para viajeros o compradores frecuentes) o por conveniencia (por ejemplo, carriles rápidos en las vías de peaje en las que se paga por adelantado).
Los chips implantados que se transmite la identidad y ubicación, que inicialmente se usaba para mascotas, ahora también están disponibles para sus propietarios (y otros), así. En algunos ambientes de trabajo, hay tarjetas inteligentes usadas por las personas que hacen lo mismo, aunque no con el mismo grado de voluntarismo.

La nueva vigilancia en relación con la vigilancia tradicional tiene baja visibilidad o es invisible. La manipulación como algo en contra de la coerción directa ahora es más prominente. La monitorización puede ser un propósito oculto, como por ejemplo con una cámara de vídeo oculta en un osito de peluche o un reloj, o simplemente pueden llegar a ser rutinario y se da por sentado que la recolección de datos se integra en las actividades cotidianas (por ejemplo, el uso de un la tarjeta de crédito para la compra, automáticamente transmite información acerca del consumo, tiempo y lugar).

Con la tendencia hacia la computación ubicua, la vigilancia y los sensores desaparecen en algún sentido de las actividades ordinarias y objetos, coches, móviles, baños, edificios, ropa e incluso órganos. La relativamente intensiva labor de los códigos de barras en bienes de consumo que requiere el escaneo manual, pronto serán reemplazados por baratos chips RFID (identificación por radio frecuencia) embebidos que se pueden integrar que se pueden leer automáticamente desde distancias cortas.

La teledetección de las preferencias y del comportamiento ofrece muchas ventajas, como el control de la temperatura e iluminación en una habitación o la reducción de los gastos de envío y de los costes de comercialización, al tiempo que generando registros que se pueden utilizar para la vigilancia.

Puede haber sólo un breve intervalo de tiempo entre el descubrimiento de la información y la adopción de medidas automáticas. El individuo como sujeto de la recopilación y el análisis de datos también puede ser casi al mismo tiempo objeto de una intervención, ya se trate de activar una alarma o la concesión (o denegación)de algún tipo de acceso (por ejemplo, para entrar por una puerta, usar un ordenador, o hacer una compra).
Las nuevas formas son relativamente baratas por unidad de datos recogidos. En relación con las formas tradicionales, es fácil combinar datos visual, auditivos, de texto y numéricos. Es relativamente fácil organizar, almacenar, recuperar, analizar, enviar y recibir datos. Se dispone de datos en tiempo real, y la recopilación de datos puede ser continua y ofrecer información sobre el pasado, presente y futuro (del tipo de predicciones estadísticas) Los modelos de simulación de comportamiento están creados.

La nueva vigilancia es más amplia, intensiva y extensiva. La relación de lo que las personas saben de sí mismos en relación con lo que la organización vigilando es menor que en el pasado, aun cuando objetivamente se sabe mucho más. Una manera de pensar sobre el tema es tomar nota de que muchos de los tipos de vigilancia, que alguna vez se encontraba sólo en la alta seguridad militar y los centros penitenciarios se filtren en el la sociedad en general. ¿Estamos avanzando hacia convertirnos en una sociedad de máxima seguridad donde se conoce más y más de nuestro comportamiento y sujetos a control?

Las seis características de la sociedad de máxima seguridad son (1) una sociedad dossier en la que los registros informáticos juegan un papel importante, (2) una sociedad actuarial en la que las decisiones cada vez más se toman sobre la base de las predicciones sobre el comportamiento futuro como un resultado de la pertenencia a, en comparación con la adhesión en, deagregar catagorías, (3) una sociedad sospechosa en la que se sospecha todo el mundo; (4) una sociedad de ingeniería en que las opciones son cada vez más limitadas y determinadas por el entorno físico y social; (5) una sociedad transparente en la que de los límites de tiempo, distancia, oscuridad, y barreras físicas que, tradicionalmente, protegía la información están debilitadas, y (6) una sociedad de autocontrol en la que autovigilancia desempeña un papel destacado.

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Lo delicado de los sitios de redes sociales son los datos puestos por los usuarios. La minería de datos, según la Wikipedia, consiste en la extracción no trivial de información que reside de manera implícita en los datos. Dicha información era previamente desconocida y podrá resultar útil para algún proceso. En otras palabras, la minería de datos prepara, sondea y explora los datos para sacar la información oculta en ellos. Para unos buenos resultados se amalgaman inteligencia artificial y en análisis estadístico. Con todo ello podemos ver elementos predictivos, clasificación y segmentación. Hay ejemplos que avalan esto.

Fusch (2009) habla de tres niveles:
El nivel de información (cognición, comunicación, cooperación) y el tipo de temporalidad caracteriza las tecnologías de ordenador en red. La sincronidad temporal significa que los usuarios están activos al mismo tiempo (“en tiempo real”), la temporalidad asíncrona que las acciones del usuario están desembebidos temporalmente. En ambos casos la tecnología habilita un desembebimiento espacial de los usuarios.
Otro aspecto de las tecnologías en red es el tipo de relación que capacita: relaciones uno-a-uno (u2u), relaciones uno a muchos (u2m), o relaciones muchos-a-muchos (m2m). Las tecnologías u2u permiten que un usuario se ponga en contacto con muchos otros usuarios individualmente, las u2m que permiten que un usuario se ponga en contacto con otros muchos y las m2m, que muchos usuarios se pongan en contacto con muchos otros. La siguiente tabla proporciones una tipología de las características de las tecnologías de Internet para cada uno de los tres aspectos de la información. Muestra qué tecnologías pertenecen a los niveles web 1.0, web 2.0 y web 3.0 (u2u: uno a uno, u2m (uno a muchos, m2m: muchos a muchos).

La cognición mediada por la web permite la comunicación mediada y viceversa. No hay un proceso de comunicación sin conocimiento. En la Web 3.0, una nueva calidad de manifiesto que es producido por las acciones comunicativas. Cierta cohesión entre los seres humanos involucrados es necesario. La comunicación mediada por la Web permite la cooperación de la mediación, y viceversa. No hay un proceso de cooperación sin la comunicación y la cognición. Las tres formas de socialidad (la cognición, la comunicación, cooperación) se encierran en sí. Cada capa es la base para la siguiente, que tiene propiedades emergentes. Con el término “web” no sólo significó la World Wide Web, pero cualquier tipo de tecno-red de información social en el que los seres humanos actúan con la ayuda de tecnologías de la información en red. Este gráfico muestra las 3 capas que establece Fusch de manera un poco confusa:

SNS_Surveillance_Fuchs.pdf (página 17 de 145).png

Castells (2009) parte de una forma activista de generar una identidad de cooperación estratégica sin entrar en un grado de competencia:

En un mundo de redes, la capacidad para ejercer control sobre otros depende de dos mecanismos básicos: 1) la capacidad de constituir redes y de programar/reprogramar las redes según los objetivos que se les asignen; y 2) la capacidad para conectar diferentes redes y asegurar su cooperación compartiendo objetivos y combinando recursos, mientras que se evita la competencia de otras redes estableciendo una cooperación estratégica.[...] Por ello sugiero que, en muchos casos, quienes ostentan el poder son, también, redes. No redes abstractas e inconscientes ni autómatas: se trata de seres humanos organizados alrededor de sus proyectos e intereses. Bruno Latour lo ha descrito brillantemente como actor-red.

Según M. Castells en su reciente libro (que antes se ha publicado en inglés con un retraso de más de un año) hay una serie de mecanismos para la creación de poder en las estructuras heterárquicas. Una de ellas es la programación y los enlaces. Opino que la “reconfiguración” de una red social es un elemento importante y poco tenido en cuenta. Cómo esta diseñada una red para hacer (o no hacer) determinadas interacciones es algo importante.
Otro a tener en cuenta es el control de los puntos de conexión entre diferentes redes estratégicas. Los links como expresión mínima, no son personas pero están formados por personas. Tomando a Latour son actores-red que interactúan en interfaces dinámicos y que sólo funcionan en un tiempo de conexión, luego queda la estela, el rastro en la estructura-red. La blogosfera, y su adyacente el microblogging actúan de igual manera que muchos tipos de redes políticas, científicas y mediáticas. La ofuscación en posicionarse y en estar de manera “persistente” hace que se desencadenen mecanismo de poder jerárquicos (la distribución de enlaces a uno mismo, la cantidad de estos en detrimento de la calidad, el establecer “amistades” débiles para generar unos pilares rocosos a la hora de mejor distribución de contenidos).
Lo rizomático en los génesis de Deleuze y Guattari es un contrapoder, es una forma de buscar mecanismos libres de poder. Por eso muchos de sus postulados son interesantes para entender redes “libres” de lo humano. Entender y comprender las redes (sociales) es una habilidad en este siglo. Entender que detrás de un enlace electrónico hay estructuras de poder y hay que analizar de donde viene, quien lo escribe, que intención tiene, cómo lo distribuye, si hay ambición SEO en el enlace, sino estaremos cayendo en la maraña de estas, en no diferenciar los tipos de información dirigida por las personas. Como dice L. Barabási las redes son la nueva geometría del mundo moderno. Comprenderlas se ha convertido en la disciplina que fue la ciencia de la cartografía hace siglos. Y no hablo de marketing ni de estrategias que es parece lo que se impone.

Según Foucault (1979) en una entrevista se ve que el centro de operaciones es “el individuo, con sus características, su identidad, en su hilvanado consigo mismo, es el producto de una relación de poder que se ejerce sobre los cuerpos, las multiplicidades, los movimientos, los deseos, las fuerzas”. Esto es mucho más fácil implantarlo en un ambiente participativo en el que somos la propia “policia” de la autorregulación y el ecosistema de las interacciones. Una vigilancia invisible y omnipresente.
La participación es el punto de partida para una invisible surveillance, para establecer una rotonda autogestionada y donde el “otro” es el estadio de control. La cultura de enjambre serán nuestros próximos análisis dentro de comunidades de aprendizaje y práctica.

Bibliografía:
Albrechtslund, Anders. (2008). Online Social Networking as Participatory Surveillance. First Monday 13 (3).

Bogard, William (1996). The Simulation of Surveillance: Hypercontrol in Telematic Societies. Cambridge, UK: Cambridge University Press.

Browne, Rodrigo (2009). De la comunicación disciplinaria a los controles de comunicación: la antropofagia como transgresión cultural. Sevilla: Alfar.

Brookes, P. (2001). Electronic Surveillance Devices (2ª ed.). Oxford: Newnes.

Castells, M. (2009). Comunicación y Poder. Madrid: Alianza Editorial.

Foucault, M. (1979). Microfísica del poder (2ª ed.). Madrid: Las Ediciones de la Piqueta.

Fuchs, C. (2009). Social Networking Sites and Surveillance Society: a critical case study of usage of StudiVZ, Facebook, and MySpace by students in Salzburg in the context of electronic surveillance. Recuperado de http://fuchs.icts.sbg.ac.at/SNS_Surveillance_Fuchs.pdf

Mattelard, Armand (2009). Un mundo vigilado. Barcelona: Paidós.

Monahan, T.(ed.) (2006). Surveillance and Security: Technological politics and power in everyday life. New York ; London: Routledge.

Nilsson, F., & Axis, C. (2009). Intelligent Network Video: Understanding Modern Video Surveillance Systems. Boca raton: CRC Press.

Más información en el tag surveillance de mi Diigo: http://www.diigo.com/user/lernys/surveillance

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Manuel Lima: buscando la sintaxis de un nuevo lenguaje en las redes complejas

Manuel Lima es un diseñador de interacción, arquitecto de información e investigador de diseño. Actualmente trabaja como diseñador de una experiencia de usuario superior en NextGen Nokia Software & Services en Londres. Manuel, procedente de Perú, también es un orador frecuente de conferencias por todo el mundo, sobre el tema de la Visualización de Información, y en particular, la visualización de redes complejas. Él ha hablado en eventos tales como TED, OFFF, SHIFT, Reiniciar, VizThink, IxDA Interacción y MeshForum
Nominado por la revista Creativity como “uno de los 50 más creativos e influyentes mentes de 2009″, Manuel de Lima es un diseñador de interacción, investigador y fundador de VisualComplexity.com – un depósito global de visualización de redes complejas.
Obtuvo un BFA en diseño industrial de la Facultad de Arquitectura – Universidad Técnica de Lisboa y un MFA en Diseño y Tecnología de Parsons School of Design de Nueva York. Para ello recibió 3 becas de la Fundación Calouste Gulbenkian, la Fundación Luso-Americana y una beca de Dean en la Parsons School of Design. Durante el curso del programa de la AM, Manuel trabajó para Siemens Corporate Research Center, el Museo Americano de imágenes en movimiento y Parsons Instituto de información y cartografía en los proyectos de investigación para la geo-espacial Agencia de Inteligencia.
Después de 3 años viviendo, estudiando, trabajando y enseñando en Nueva York, Manuel se trasladó a Londres, donde actualmente trabaja como diseñador de una experiencia de usuario superior en NextGen Nokia Software & Services.
Una de las frases de presentación y propuesta de investigación en blogviz [pdf] da pie a lo que piensa ya hace años (2005):

El cerebro es una red de células nerviosas conectadas por los axones, las células y los mismos son redes de moléculas conectadas por reacciones bioquímicas. Las sociedades son redes de personas vinculadas por lazos de amistad y profesional. A gran escala, las redes alimentarias y los ecosistemas pueden ser representadas como redes de especies. Dominan la tecnología y las redes: Internet, redes eléctricas y sistemas de transporte no son mas que algunos ejemplos.

Os dejo un vídeo en el que explica muchas de sus concepciones como diseñador de interacciones en redes complejas. Los educadores de un futuro no lejano deben tener conocimientos de arquitectura de la información y el diseño de espacios interactivos por eso el interés de la preclara visión de M. Lima en esto:

Manuel Lima | Visual Complexity from digup.tv on Vimeo.

About Manuel Lima

Buen provecho informacional!

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Colaboración vs cooperación en los SRS. Análisis de los objetos sociales

Colaboración significa “trabajar juntos”. Por eso se ve en las economías de mercado. los mercados se basan en la cantidad y la masa.

Cooperación significa “compartir”. Esto se ve en las redes. La naturaleza de la interconexión de nodos es importante, no podemos fijarnos sólamente en la cantidad y la masa crítica de un SRS.

Si tu y yo estamos en una red no colaboramos (no nos alienamos con el mismo objetivo, suscribirse a la misma declaración de visión, etc), más bien cooperamos.

Empecé a ver que la cooperación tiene más sentido que el término para describir el trabajo conjunto en una red y no dirigida la relación. Por lo tanto, ¿es importante la distinción? Creo que sí. Jérôme Delacroix ofrece otra confirmación posterior sobre la “cooperación” como el término adecuado para lo que hacemos en las redes. Jérôme explica por qué su sitio se llama Cooperatique y no Collaboratique – colaboración que ocurre en torno a algún tipo de plan o estructura, mientras que la cooperación supone la libertad de las personas a unirse y participar. También dice que la cooperación, no la colaboración, es un motor de la creatividad. Eso es una muy importante distinción cuando se mira en el trabajo de análisis y diseño.

Por mi parte creo, que en los SRS la interacción se establece entre los nodos de manera débil, de ahí el poder de los vínculos débiles que hacen posible establecer una cohorte para colaborar en determinado “dominio”.

Las comunidades de aprendizaje (y sus derivados más amplios como los CoPs o también comunidades de intereses) trabajan sobre la base de un “dominio” para colaborar, donde entran otras herramientas más especificas.

Los SRS mantienen estructuras nodales interrelacionadas, son estructuras de cartografía compleja. El nodo lanza el objeto socializador (comentario, enlace, imagen) y los demás actores/amigos lo retoman, lo comentan para hacer un proceso mejorado de ese objeto. Esto entra dentro de la posibilidad de un análisis instruccional y metodológico de lo que pueden dar de si los SRS. Los “social objects” como teoría o lo que podemos llamar el objeto centrado en la socialidad (object-centered sociality) de Jyri Engeström. En el que creemos considerar que la red social se compone de personas para interactuar. Comenta:

This is common sense but unfortunately it’s not included in the image of the network diagram that most people imagine when they hear the term ’social network.’ The fallacy is to think that social networks are just made up of people. They’re not; social networks consist of people who are connected by a shared object. That’s why many sociologists, especially activity theorists, actor-network theorists and post-ANT people prefer to talk about ’socio-material networks’, or just ‘activities’ or ‘practices’ (as I do) instead of social networks.

Martin Weller también ha hablado de ello como elemento de diseño o Huge MacLeod:

Reconocemos que esta relativa teoría ha surgido del mundo del marketing, pero debemos pensar en las distintas estrategias de diseño de espacios sociales. Nos hace pensar en estrategias educomunicativas, de la interacción con objetos.

Social Networks are built around Social Objects, not vice versa. The latter act as “nodes”. The nodes appear before the network does.

El nodo como “tigger” lanzador/disparador de una inter/acción.

Mary Lou Roberts también nos habla de ello, a partir de J Engeström (no será familia de Yrgö Engeström el de la Teoría de la actividad, de casta le viene al galgo. Yo no lo sé).

Rangaswami nos habla de que estos objetos crecen a través de las conversaciones en los SRS. El dice:

Conversations grow around social objects, much like pearls grow around microscopic dust. Social objects are about growth, they are “live”.

A successful social object is one that has layer upon layer of conversation created around it; as the number of participants increases, social objects enjoy network effects.

Ideas extraidas de Jérôme Delacroix, S. Downes en comentarios, Harold Jarche y otros

Esto es un borrador para recrearme en el diseño de redes sociales para la investigación y paper que estoy llevando a cabo.

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Diferencias entre redes sociales online y comunidades de práctica

Después de leer los comentarios de Howard Rheingold en ICTlogy de Ismael Peña, sobre redes sociales online, y hablando de este tema, aparecen en el post de ICTlogy las siguientes palabras de Rheingold:

Online Social Networks — a more comprehensive term than virtual communities — enable people to co-operate. Social networks have always existed, but now they’re empowered, enhanced by ICTs, so communities of practice can form.

Lo que viene a decir es que las Redes Sociales siempre han existido, pero las TIC le han dado poder y alas para generar comunidades de práctica.

Para mí es muy importante H. Rheingold, pero hay que decir que él fue el creador e impulsor de las comunidades online, que nada tienen que ver con las comunidades de práctica.

Hablando y comentando con expertos como John D.Smith y Nancy White, cuyo libro en compañía de Etienne Wenger se va a retrasar y que va tener un título llamativo e interesante: “Digital Habitats: stewarding technology for communities“; la primera visión de su draft (lo tengo en mis manos por cortesía de los autores) es más que interesante para tener muchos de los conceptos que pululan en sitios web y blogs de forma confusa, a mi modo de ver.

La confusión entre Redes Sociales online y Comunidades de Práctica es patente debido a la complejidad adyacente a estos conceptos, donde el análisis de las interacciones y de la identidad es clave para su diferenciación. Funcionan con diferentes dinámicas.

Las comunidades a nivel general (tanto las de interés, como de práctica y las de aprendizaje) gozan de buena salud con el impulso de las herramientas que surgen en la web social.

Las comunidades suelen estar delimitadas, tienen identidades que sienten “pertenencia” a esa comunidad (Nancy habla de “we”, de sentirse como una “piña” vamos). E incluso renunciar a su propias necesidades e intereses personales para generar cohesión (me gusta la palabra cosificar para establecer el grado de pertenencia).

En cuanto a las redes sociales online no tienen una delimitación concreta (son difusas), es un espacio genérico en el que no todos tienen por qué conocerse y establecer relación, se mueve a través de una identidad individual (el perfil de un sitio de red social como elemento para generar interrelaciones). Por eso la identidad es lo primero que generaría una red social en el individuo que ingresa.

En este entorno tecnosocial en el que estamos inmersos, tanto uno como otro concepto ha variado a través de la tecnología, cambiando al integrarse en un espacio virtual. Se han transformado tanto las redes sociales como las comunidades de práctica que existían antes de la web en sí. Ello no nos tiene que llevar a sustituir las comunidades virtuales por redes sociales en línea.

Las redes, en general, sustentan o mantienen a las comunidades, mientras las comunidades se abastecen de las redes sociales. Hay vasos comunicantes entre los dos conceptos pero no son necesariamente lo mismo. Hay retroalimentación entre ambos en diferentes dinámicas de actuación. Pero una cosa es una CoP y otra una red social online (o SRS), que lo que puede este último por una serie de características de su cohorte acabe una parte o un grupo de personas en una comunidad.

Hay que medirlo con los patrones de interacción social, algo que explica el formidable libro que está por salir.

Hay más aspectos sutiles que dejaremos para otro día.

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Comunidades virtuales y redes sociales en educación

Dejó aquí el artículo que escribí para Espacio de reflexión nº 10 en Internet en el Aula. Ahora que se ha acabado ese espacio de reflexión, aunque todavía se puede participar, pongo este escrito aquí, en este blog en total low blogging.

Las comunidades virtuales

Las comunidades virtuales es un término muy genérico. Debemos focalizar nuestro interés en las comunidades virtuales de aprendizaje y las comunidades virtuales de práctica como géneros más específicos para los entornos académicos y educativos.
Según Wenger, McDermott y Snyder (2002) una comunidad de práctica (CP) es “un grupo de personas que comparten una preocupación, un conjunto de problemas o un interés común acerca de un tema, y que profundizan en su conocimiento y pericia en esta área a través de una interacción continuada”. Uno de los factores clave de su éxito es el moderador o facilitador (estos autores lo denominan coordinador), que es una pieza determinante a la hora de garantizar el funcionamiento de las CP, sobre todo en el caso de las CP virtuales. Su misión es promover la participación y gestionar los contenidos intercambiados entre los miembros de la CP, identificar los contenidos relevantes y almacenarlos de manera adecuada para facilitar su recuperación. Desde las publicaciones de E. Wenger y J. Lave, como creadores e impulsores de esta forma de aprendizaje (influenciadas las comunidades de práctica por la gestión de las organizaciones y su gestión del conocimiento), esta, por primera vez, se puede considerar por primera vez social y generado de forma colectiva. En 1998 Wenger ya fijó tres premisas o dimensiones en las que se deben asentar las CP: un compromiso mutuo, una empresa conjunta y un repertorio compartido. Se debe diferenciar de otras formas de equipos, predominando aquí la autorregulación y autogestión dentro de un ecosistema informal.
Las comunidades de práctica virtuales, para algunos autores, son “semi-comunidades” ya que pierden uno de los aspectos más importantes de la comunicación (en este caso se trata de comunicación mediada por ordenador) que es el cara a cara para darle al canal más veracidad. En la última década esto está cambiando debido a los avances de las herramientas de software social. Hay plataformas donde se pueden establecer comunicación escrita, hablada e incluso “simbólica”, como es el caso de Second Life o de otro entorno de mundos virtuales.
Se han hecho muchas clasificaciones de comunidades virtuales, pero la que verdaderamente nos importan son las que están centradas en el aprendizaje o en su construcción.
Tanto Wenger (1998) como Brown y Duguid (2000) son los impulsores de las teorías sociales del aprendizaje y, por ende, en las intrincados mecanismos del aprendizaje informal. Con esta conceptualización han ido apareciendo términos como contexto (situated learning, aprendizaje situado), práctica, identidad, significado, comunidades textuales (a diferencia de las presenciales), etc.
Sobre la base de las CP virtuales debe haber un comportamiento de acción subyacente. No sólo se debe describir sino que también han de tener un carácter transformativo, por eso el carácter innovador necesario para aplicarlas en las áreas de conocimiento o de investigación. Como nos dice José Luis Cabello (2008):

Las comunidades virtuales de profesorado por áreas o intereses afines son uno de los mejores instrumentos para fomentar la innovación y la integración curricular de las TIC; también una buena fuente de actualización y formación continua. Un ejemplo a seguir es Webheads in Action , comunidad virtual de práctica de profesorado de idiomas cuyo objetivo común es el uso de las aplicaciones CMO y las nuevas tecnologías en general para el aprendizaje de idiomas.

La CP es una herramienta de mucha utilidad para el intercambio entre pares (profesores) y entre estudiantes y profesores. En este último, las jerarquías desaparecen para establecer la focalización de los intereses en la práctica, donde el profesor queda diluido entre un conjunto de propósitos de la comunidad. Se necesita un facilitador o moderador para hacer dinámica la comunidad. No debe tener actitudes autoritarias ni manipuladoras, debe dejar que se autorregule, y debe dinamizar con preguntas, mejoras, acciones, propuestas e interconexiones.
También debe estar definida bajo los principios de la colaboración para que la aportación sea mutua y de interés para la comunidad.
Los estándares de la Unesco de competencias en TIC para docentes con respecto a la formación profesional del docente aseguran que se deben “utilizar recursos de las TIC para participar en comunidades profesionales y examinar y compartir las mejores prácticas didácticas.
Debatir cómo se pueden utilizar recursos de las TIC para apoyar la innovación y el mejoramiento continuo por conducto de comunidades profesionales de aprendizaje; y proponer a los participantes que a partir de su propia experiencia, presenten ejemplos de esas prácticas basadas en las TIC”.

Se ha hablado mucho de los factores de éxito y de barreras para una exitosa creación de comunidades. Gannon-Leary y Fontainha (2007) lo describen en una tabla que hemos traducido.

Las redes sociales

Las redes sociales se están convirtiendo en un caballo de batalla en centros de educación de muchos países desarrollados. En algunos estados americanos se ha prohibido la utilización de sitios de redes sociales (SRS). Éste es un problema que va más allá de los aspectos tecnológicos en educación. Se plantea el desfase entre lo que los estudiantes aprenden por su cuenta y lo que los centros escolares imparten, en contraposición a las herramientas y maneras de actuar de muchos jóvenes de hoy día. Las tecnologías de la información y las comunicaciones forman parte, cada vez más, del entorno generacional en el que se mueven. Acercarnos a esa “relación” de los jóvenes con las tecnologías que usan nos parece indispensable para una interpretación correcta del papel de las TIC en el proceso educativo y, especialmente, en los resultados académicos de los estudiantes (véase el fracaso escolar). Las escuelas en la sociedad red deben hacer uso de estos instrumentos de aprendizaje (wikis, blogs, podcast, redes sociales y comunidades en red) cercanos a esta generación para devolverles el empoderamiento (que ha revindicado la corriente de pedagogía popular y social) a los verdaderos artífices de los procesos de enseñanza-aprendizaje: los estudiantes.

Proporcionan a las nuevas generaciones un valioso espacio público (tercer espacio para algunos autores) en red para reunirse con sus compañeros. Dependiendo de la función que desempeñe la escuela en sus vidas, los jóvenes aprovecharán estas estructuras con fines educativos, para hacer preguntas sobre la tarea, compartir recursos y enlaces, e incluso en algunos casos, pedir a sus profesores información fuera del aula. Los SRS no hacen que los jóvenes se impliquen en lo educativo, pero proporcionan una estructura para que se impliquen los que están motivados y, por otro lado, refuerzan las redes de la vida cotidiana, proporcionando un espacio de reunión cuando no existía nada anteriormente.

La pedagogía educativa en los últimos años ha oscilado entre el aprendizaje centrado en el individuo, el aprendizaje en grupo y aprendizaje entre pares (peer-to-peer). Si se considera un enfoque de aprendizaje peer-to-peer, se están valorando inherentemente las redes sociales que tienen y mantienen los jóvenes. De otro modo, se les está animando a construir una. Estas redes están mediadas y reforzadas a través de los SRS. Si existe un valor pedagógico para alentar a sus pares a tener redes sociales potentes, entonces hay valor pedagógico en dar apoyo a sus prácticas sociales en los SRS.

Ning, la red social que se está usando para este congreso, fue creada en 2005 por M. Andreessen y G. Bianchini, es la más utilizada para entornos educativos. Según aparece en el ítem de Wikipedia esta palabra significa paz en chino. La plataforma está construida en Java y el servicio corre en PHP. Una de las diferencias significativas con respecto a Facebook y a MySpace es que cualquier usuario puede construir sus propias redes sociales y, por supuesto, agregarse a las ya formalizadas. Esta plataforma centrada en comunidades de intereses específicos tiene en estos momentos 240.000 redes sociales creadas y va en camino de convertirse en una red viral exitosa. Cuando alguien crea “su” red social ya cuenta con las siguientes herramientas: blog, foro, gestión de usuarios, grupos, posibilidad de generar eventos, añadir fotos y vídeos e integrar widgets de todo tipo. Gestiona bastante bien los aspectos de privacidad y visibilidad de la web. Otras aplicaciones para crear redes sociales de ámbito educativo son Soceeo y Elgg (este último se debe instalar en servidor de nuestra web).

En el contexto de educación primaria y secundaria se ha discutido mucho sobre la conveniencia o no de integrar algún sitio de redes sociales en los espacios de centros escolares o entre centros. Creemos que su integración viene dada desde espacios de aprendizaje más informales, que deberían conjugarse con los espacios de aula formal. La creación de redes sociales y comunidades en entornos abiertos está transformando la manera de aprendizaje de las nuevas generaciones (donde entran aspectos de aprendizaje colaborativo con técnicas de pares y socialización de sus contenidos). Los SRS son más valiosos para distintos tipos de aprendizaje informal, para perfeccionamiento de habilidades de alfabetización digital y para fomentar las conversaciones entre pares sobre contenidos educativos fuera del contexto y el espacio del aula tradicional, todo ello bajo una arquitectura de la participación.

Algunas de las ventajas de las redes sociales como plataforma para el aprendizaje y socialización son:
• Uno de los argumentos más apreciados es su socialización y como tal, de un aprendizaje social que implicaría muchas mejoras en los procesos de aprendizaje.
• Las comunidades virtuales de práctica son de gran ayuda para actualizarse profesionalmente en centros e intercentros. La colaboración de los colegas con estas herramientas es clave para allanar “brechas” y activar compañeros que no tienen interés o son unos “lurkers”. La importancia de un facilitador y experto en la materia haría posibles mejores interacciones.
• El aprendizaje suele generarse meidante la interacción de sus componentes y bajo entornos de aprendizaje más informales que formales. Es algo que la escuela debe retomar e integrar con este tipo de herramientas para tener una educación más flexible e integradora.
• Las redes sociales y las comunidades deben ser explicadas a los estudiantes con valores éticos y formas de navegar consecuentes, y con unos principios de ciudadanía digital. Una competencia poco desarrollada en el ámbito español.
• Se puede considerar como una formidable herramienta para una educación inclusiva. En las comunidades de práctica y aprendizaje suelen posibilitar una pluralidad compartida.
• Como eje de interacción entre los distintos agentes de los centros escolares: estudiantes, padres y profesores. Agilizaría y movilizaría determinados aspectos del funcionamiento de un centro.
• Como fuente de conexión con las empresas en busca de trabajo. Aquí entran en juego el ‘networking’ profesional (sitios como Xing y Linkedin) para entrar en contacto con profesionales de un área o rama de conocimiento particulares.
• Al trabajar con redes sociales, son un punto de partida para tratar la identidad digital. Con qué actitudes, formas, presencias conforma el usuario su perfil. Los mundos virtuales serían un paso más allá en este tipo de competencia sobre la identidad digital.
• Facilitan las tareas de inmersión en un entorno lingüístico extranjero por medio de redes o comunidades. Al respecto existen muchas aplicaciones que permiten conectar personas que desean aprender y enseñar idiomas (Livemocha, Italki, Place4langs, friendsabroad, kantalk, Mixxer, Myngle). A estos entornos se les suele llamar Language Learning Community (aunque algunos también los nombran como Community Language Learning). En ellos, por necesidad, los estudiantes se verán obligados a leer y escribir textos en esa comunidad, con el consiguiente aprendizaje construido en la práctica.

Seguro que hay más características y maneras de uso de estas tecnologías sociales. No es fácil ver los SRS como la mejor opción para los educadores, aunque pueden ser interesantes para iniciarse, y una forma de conectar con otros aprendices.
Lo que está claro es que con la prohibición no logramos nada, con enseñar lo que no se debe hacer tampoco. Hay que enseñar a construir, crear, comprender, debatir, interactuar y a aprender haciendo sobre las mismas herramientas sociales, conformando una deontología del buen uso. Creemos que muchas de las tecnologías como pueden ser portales como plataformas, el nuevo software social (más multimedia) y la web social hace que se deban redefinir los conceptos de sitios de redes sociales y de comunidades virtuales (de práctica o de aprendizaje). Hay campos de actuación que están diluyéndose, sin saber con precisión a qué parcela pertenece. Se encuentran redes sociales que permiten crear comunidades y estas que actúan con perfiles de identidad y relaciones de amigos.
Otra información:
Comunidades Vs Networks No es tema sencillo esta comparación, pero nos puede servir de aproximación didáctica.
Ampliamos la biblografía recomendada tanto de redes sociales como de comunidades virtuales de aprendizaje y de práctica.

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