Blog de Fernando Santamaría

Reflexiones sobre ecologías y espacios del aprendizaje, análisis del aprendizaje y análisis de redes sociales, visualización de datos, Big Data y otros temas emergentes

Etiqueta: autoorganización

Autoorganización en estructuras de redes sociales [diapositivas y video]

Enlace a la grabación de la conferencia: https://buleria.unileon.es/handle/10612/2042

Los procedimientos de organización del movimiento #spanishrevolution

Los ecosistemas abiertos lo podríamos trasladar a lo que esta pasando ahora con las protestas y movilizaciones en toda España. Los ecosistemas cerrados como son sistemas poco transparentes y no conectados con determinados agentes y stakeholders dejan prosperar y de que queden aislados del todo. Otro de los puntos que me atrae es la capacidad de autogestión y autoorganización y establecida una colaboración estigmérgica a través de los grupos, redes y otras plataformas en red y de forma híbrida: presencial/virtual cimentada esta estigmergia por el tagging social (Lui, 2011). Esta fuerza que tienen esta surcada por las muestras de colaboración. Ponen algo en Twitter u otro medio para que el siguiente establezca su aportación, su actividad, el pedir, reordenar, etc.:

(2) Twitter / @reinohueco/acampadas

También es propio de un sistema espontáneo de actuación, como lo comentan los propios organizadores. Es propio de las técnicas de “swarming” y en el que se va autorregulando su crecimiento. Todo se va pareciendo ya que hay unos principios que sin saber unos de otros. Se van creando y generando estructuras naturales de acción y colaboración. El movimiento asambleario de Agentina de hace más de 10 años en un documento dicen lo siguiente de las asambleas:

Las asambleas barriales no son los únicos espacios de autoorganización hoy existentes. Muchas organizaciones piqueteras, sindicales, estudiantiles, sociales, cooperativas, etc. intentan hoy organizarse según esta misma lógica ¿Cuál es la singularidad de las asambleas entonces? Tal vez se trate de que no tengan ninguna. La “singularidad” de la asamblea quizá sea, justamente, que es un espacio de “autoorganización abstracta”, que no surge a partir de una tarea específica. Nunca se sabe del todo qué rumbo puede ir tomando una asamblea, si su próxima actividad será una compra comunitaria, un escrache, una encuesta o la participación en una marcha. La asamblea puede funcionar como el espacio donde uno va para encontrarse con otros y generar espacios de “autoorganización específica” (p.ej. las comisiones de trabajo) surgidos, estos sí, a partir de una actividad concreta.

Autores como Luhmann, Maturana, M. Hejl, Herbert Hörz, Wölfgang Böcher, Albert Zeyer, Annette Schlemm, etc. han tratado el tema de la autoorganización. Pero hay un contexto nuevo que tenían de forma activa como son las redes. Según C Fusch en “Concepts of Social Self-Organisation” nombrando a una serie de autores más recientes en el estudio de la auto-organización con redes:

“Las redes, sin duda, facilitan los mecanismos como la movilización y asignación de recursos a través de un campo de organización, la negociación de los objetivos acordados, la producción y circulación de la información, todas las actividades que también son esenciales para cualquier tipo de coalición, en sentido amplio, al mismo tiempo, Sin embargo, también pueden-o no-pueden facilitar la circulación de sentido y reconocimiento mutuo “(Diani, 2003a, p. 10). El concepto de redes sociales da la capacidad a los movimientos sociales de actuar más dinamicamente (Mische de 2003, McAdam, 2003). Yo añadiría que también la noción de auto-organización como la idea de la red, de cooperación, la producción de sinergía de las cualidades emergentes y los sistemas deben ser empleados con el fin de llegar a un concepto dinámico de la protesta.

Por otro lado, la inteligencia colectiva como concepto temprano de P. Lévy y que comenta en su libro de 1995, que uno de los objetivos de la inteligencia colectiva s el reconocimiento mutuo y el enriquecimiento de individuos más que el culto a fetiches y personas líderes. Es una forma de comunicación y cooperación que se orienta a la solución de problemas sociales y a la acción en los movimientos de protesta efectiva canalizados a través de las redes.

Por ello abogo por movimientos de protesta efectivos en un estadio conectivo o en red:
Colaboración estigmérgica + Movimientos espontáneos o de swarming + Comunicación en redes de forma híbrida = Autoorganización conectiva

Una visión del grafo de @acampadasol:

Mentionmapp - A Twitter Visualization
Hecho con MentionMap!

Referencias:
Fuchs, C. (2006). The Self-Organization of Social Movements. Systemic Practice and Action Research, 19(1), 101-137. doi:10.1007/s11213-005-9006-0
Fuchs, C. (2011, Febrero 10). Concepts of Social Self-Organisation. Recuperado Febrero 12, 2011, a partir de http://www.self-organization.org/results/papers/pdf/hsicpaper4.pdf
Liu, C., Yeung, C. H., & Zhang, Z.-K. (2011). Self-organization in social tagging systems. 1102.3989. Recuperado a partir de http://arxiv.org/abs/1102.3989

Apuntes de autoorganización: un hecho emergente en la sociedad red

La autoorganización es una corriente de estudio que está anterior a Internet pero los nuevo medios de comunicación en red permiten amplificar y robustecer este concepto. Este término se utiliza ampliamente desde la Física a la Química y en l a Cibernética de las Ciencias Sociales. En la ciencia moderna se ha abordado desde la economía hasta en puntos de vista sociológicos y filosóficos (Max Weber, G. H. Mead, Jürgen Habermas, E. Durkheim, Robert Merton, Talcott Parsons y los imprescindibles trabajos de Niklas Luhmann). Y con los sistemas actuales de comunicación, las redes y como procesos se le denomina autoorganización social (Fuchs, 2002).

Apuntes de la autoorganización en Sociología y Management

El término autoorganización se utiliza ampliamente desde la física a la química y de la cibernética a las ciencias sociales como sistema. En la historia moderna de la ciencia, se ha abordado desde puntos de vista filosóficos y empíricos. Cuanto menos tiene de la rama de la ciencia, se puede entender como un proceso en el que una forma, patrón o estructura aparece en un sistema sin una autoridad central o sin elementos externos que presionen en un sistema social humano. A este respecto hay un interesante estudio de Christian Fuchs [pdf] tanto en estructuras sociales a través de Internet entre los individuos, sus redes y en sus procesos.

Jeffrey S. Juris en su libro Networking Futures: The Movements against Corporate Globalization nos remonta a los antiguos movimientos libertarios de principios del siglo pasado:

La red autogenerada, autodesarrollada y autogestionada se convierte en un ideal cultural generalizado que proporciona no sólo un modelo efectivo de organización política, sino también un modelo para la reorganización global de la sociedad en su conjunto.

Juris citando al anarquista ruso Volin (Vsevolod Mikailovitch Eichenbaum) que comentó en los años 40 en su exilio lo siguiente:

Por su puesto, la sociedad tiene que estar organizada […] la nueva organización debe establecerse libremente, socialmente y, sobre todo, desde abajo. En principio la organización no debe partir de un centro creado de antemano para capturar el todo e imponerse sobre él, sino que, por el contrario, debe proceder de todas partes y crear nodos de coordinación, centros naturales que sirvan a todos esos puntos.

Cimienta las bases de lo que pretenden muchos activistas del movimiento contra la globalización y demás grupos.

En el libro “Sistemas emergentes: o qué tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y software” (2001) Steven Johnson trata el tema de la autoorganización tomando la inspiración biológica:

En los movimientos de protesta contra la Organización Mundial de Comercio (OCM) se ven mejor que en ningún otro caso las posibilidades progresistas de la emergencia; se han organizado a partir de estructuras celulares distribuidas por sistemas autoorganizados.

No es una razón para adherirse a la pura anarquía, por supuesto. Las colonias de hormigas no tienen líderes en sentido estricto (Nota: sentido de la estigmergía), pero descansan fuertemente sobre reglas: cómo leer patrones en un rastro de feromonas, cuando dejar de recolectar y dedicarse a la construcción del hormiguero, cómo responder a otras hormigas, y así sucesivamente. Una colonia de hormigas sin reglas locales no tiene posibilidades de crear un orden de nivel superior, ni de desarrollar inteligencia colectiva. Los movimientos antiglobalización apenas están comenzando a vislumbrar las reglas (Nota: o quizá los patrones clave de la autoorganización) adecuadas para vincular distintas células. Los spokescouncils de Settle fueron un principio prometedor, pero aprender cómo formar grupos requiere tiempo.[…] Pero como ya hemos visto, en innumerables ocasiones en las páginas precedentes, incluso la Web – el mayor y más avanzado sistema de autoorganización creado por el hombre en el planeta-apenas comienza a ser capaz de generar verdadera inteligencia colectiva. En todo caso, las habilidades telepáticas de la Web son aún incipientes porque todavía estamos ajustando las reglas del sistema, todavía estamos afinando el modo en que los grupos inteligentes y adaptadores prosperarán en línea. Y si la inteligencia colectiva de la Web todavía está en pañales, pensemos en lo mucho que deberán crecer los nuevos movimientos de protesta. Pero hasta el momento, sus instintos han sido sensatos. Más allá de las ventanas rotas y de los conciertos de Rage Against the Machine, los activistas anti-OCM ya están haciendo algo significativo en los comienzos de su andadura. Están pensando como un enjambre.

No sólo los movimientos de protesta sino la sociedad en la autoorganización política, ya que se esta en un período donde hay suficientes elementos para poder crear una sociocracia (A. Compte) dinámica y autoorganizada. Hay muchas expectativas y experiencias al respecto. El problema es que se necesita una cultura de la colaboración activa y de los mecanismos de autoorganización ante una sociedad “sedada”. A las fuerzas sociales, políticas y de poder les interesa que haya sitios de redes sociales como los que hay ahora. Socializan y moralizan en otro nivel, pero no tienen la infraestructura para generar una mecha de cambio revolucionario. Muchos pensaréis acaso ¿Y las revueltas del mundo árabe? Es complejo y ha habido muchos factores que han llevado a levantarse como Al Jazeera donde era un nodo importante y dirigista amplificando la rabia e ira por medio de vídeos que grababa ellos y algunos de los manifestantes. Manuel Castells lo explica mejor y ve los nodos de estas revueltas:

El proceso, que en menos de un mes hundió un régimen sólidamente asentado desde 1987, ha seguido una pauta familiar: un hecho dramático desborda la indignación contenida por el temor, suscita manifestaciones que reprime la policía y de inmediato las imágenes de represión y los mensajes de protesta se difunden en las redes sociales de internet, amplificando el movimiento hasta que los medios de comunicación no controlados por el Gobierno –en este caso Al Yazira– informan y retransmiten las imágenes y mensajes que cuelgan los manifestantes en YouTube y otras webs. Conforme se difunde la protesta, se activan las redes móviles, los SMS, los twitts y las páginas en Facebook y otras redes, hasta construir un sistema de comunicación y organización sin centro y sin líderes, que funciona con suma eficacia, desbordando censura y represión.

Las sitios de redes sociales actuales y la web de tiempo real junto a geolocalización da formas más precisas de autoorganizarse y generar acciones/protestas/compromisos en tiempo real de multitudes en formas de inteligencia de enjambre. Algo quizás futurible, pero posible.
La programación de los sitios de redes sociales se quedan en sólo en el discurso (me adhiero, me gusta, no me gusta, etc.), no son plataformas para la acción, no son plataformas enactivistas. Los nuevos interfaces y los sensores pueden trabajar más la voluntad, los sentimientos y las acciones colectivas. Por todo ello, en la red de escala libre (Barabási, 2001), en cada propuesta social o de red se aplica la fórmula 1-9-90, que quiere decir que un 1,2 por ciento de la población o grupo son participantes activos y enactivistas, un 9 por ciento escribe o pone comentarios adhiriéndose sin ser activo y un 90% lo que dicen los líderes o más activos del movimiento sin comentar ni disentir en ningún aspecto.

Apuntes de la autoorganización en la Complejidad

La autoorganización es un proceso emergente desde el caos. Tiene que existir muchos centros radiados hacia puntos de interés, o lo que es lo mismo un orden sin control ni filtros previos, es impredecible y no linear. Emerge desde la co-evolución. La comunicación y el feedback , mecanismos y estructuras abiertas para poder desarrollarse.
Los mecanismos de Internet funcionan bien si las bases son distribuidas, si los elementos de distribución entretejen entre los múltiples nodos, sin un nodo central que distribuye (routers, hubs). Tecnologías como Ad-Hoc Wireless Mesh networks son propicias para desarrollar ciberprotestas y actitudes desafiantes en las que no se puede tan fácilmente filtrar o “cortar” conexión a Internet.
La sistematización de la cooperación emergente en una situación de caos se explica mejor por medio de la inteligencia de enjambre (Swarm Intelligence). Teniendo en cuenta que el liderazgo está en boca de todos los estudiosos del management. No se necesita líder en los comportamientos de enjambre convertidos en inteligencia de enjambre. No hay un plan central. Lo colectivo como “organismo” no indivisible, sin acciones individuales. Son los movimientos espontáneos. Son reglas simples y transmitidas para el su conjunto no de forma individualizada. Estos mecanismo también deben inferir en los comportamientos. Algo difícil de generar en lo humano con comportamientos individualizados y dispersos. Es una de las premisas de los poderes intersticiales y contrarrestándolo con el discurso social/mediático de manera generalizada.
Para optimizar muchos de los procesos políticos actuales debe establecerse estructuras de red sin centro, orgánicas, donde el “bottom-down” sea fundamental para un constante feedback. Todos los agentes de esa sociocracia (en otro momento o post hablaremos de heterarquía conceptualizado últimamente por Karen Stephenson)y que también hemos hablado en este blog) deben estar conectados (stakeholders más allá del concepto empresarial) activamente y que simplifiquen las normas de acción. Un ejemplo de sentido común y metafórico es cuando en la construcción de un parque los caminos que se construyen por los miles de ciudadanos que pasean. La lógica común, por ser el más eficiente y rápido, es el camino más corto para llegar a un punto determinado y no los construidos por el orden imperante de la construcción. Esos caminos son emergentes y son los que necesitamos como reglas claras y activas para la construcción de una sociedad mas activa y comprometida. Todos los agentes(sindicatos, políticos, empresarios) que conocemos actualmente “bailan” al son de los estructuras de poder y están desgastados y presionados ante la multitud de lobbys en esta Dictadura de los Mercados. Esta crisis también se habilita en estado de Complejidad. No hay unos entes o personas culpables. Es difusa y heterogénea. Por eso va más allá y se trata del colapso del sistema. Es sistémica y se necesita sistemas de equilibrio y de desarrollo sostenible ya que en el crecimiento económico estará propenso a crisis fuertes en períodos cíclicos. Y la autoorganización será un aliado interesante en la sociedad red.

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Sistemas emergentes en el aprendizaje o qué podemos aprender de las hormigas

Nos encontramos en una sociedad con una complejidad cada vez mayor. Abarcar determinados aspectos pedagógicos y metodológicos en la enseñanza superior nos hace ver una visión incompleta de los propios mecanismos del aprendizaje e integrados curricularmente. La innovación está en los límites y periferias, no en la propia pedagogía y metodología. La perspectiva que nos inclinamos para establecer un marco holístico del aprendizaje es los sistemas complejos o sistemas emergentes que dan una solución a la manera de organización de una institución educativa en todos sus componentes o nodos organizacionales viendo los modelos de estructura-procesos, los atractores organizacionales, las propiedades emergente en el ecosistema. No es nada nuevo, J. Cross en 2004 hablaba del aprendizaje como sistema emergente:

La emergencia es la característica clave de los sistemas complejos. Es el proceso por el cual las entidades simples se auto-organizan para formar algo más complejo. La emergencia es también lo que le pasó a ese “sueño utópico” de e-learning en el camino hacia el futuro. Simple, el e-learning adulto se ha combinado con un sistema ascendente de auto-organización de sistemas, con los efectos de red y con los entornos de aprendizaje de hoy para transformarse en el aprendizaje emergente.

Creo que debemos aprender mucho de los sistemas biológicos (de los sistemas auto-organizados de los enjambres) como las hormigas o las abejas.
En el manual de S. Camazine nos describe que entiende por auto-organización en los sistemas biológicos:

La auto-organización se refiere a una amplia gama de patrones, procesos de formación tanto en los sistemas físicos y biológicos, tales como montaje de los granos de arena en dunas onduladas, reactivos químicos formando espirales girando, las células que componen los tejidos altamente estructuradas, y acaban juntándose en las escuelas. Una característica básica de estos sistemas de diversas es el medio por el cual adquieren su orden y estructura […]
Los sistemas de auto-organización puede estructurarse de muchas maneras diferentes, no sólo a través de instrucciones de un jefe de supervisión, sino también a través de distintas directivas tales como planos o recetas, o por medio de modelos pre-existentes en el medio ambiente.
Para expresar lo más claramente posible lo que entendemos por la auto-organización en el contexto de la formación de patrones en sistemas biológicos, ofrecemos la siguiente definición: La auto-organización es un proceso en el que pauta a nivel mundial de un sistema surge exclusivamente a partir de numerosas interacciones entre los componentes de nivel inferior del sistema. Por otra parte, las reglas que especifican las interacciones entre los componentes del sistema se ejecutan sólo con información local, sin hacer referencia a la tendencia mundial.

Algo que es propio de los “sistemas educativos” que tengan componentes emergentes que son de difícil explicación en sistemas jerárquicos y simples: el autoaprendizaje, los estilos de aprendizaje, las formas de colaboración en un grupo, los mecanismos cognitivos, las interacciones en los entornos personales, etc. Todo lo dicho se mueve en sistemas emergentes.
Unos de los libros más auténticos de principios de la otra década es “Sistemas emergentes: O que tiene en común hormigas, neuronas, ciudades y software” de Steven Johnson. En el nos habla de la colonias de hormigas granívoras con las investigaciones de Deborah Gordon. Un sistema diseñado para aprender desde el nivel del suelo, un sistema donde la macrointeligencia y la adaptabilidad del conocimiento local y contextual. Establece estos principios:

  • Más es diferente. Ese viejo eslogan de la teoría de la complejidad posee en realidad dos significados pertinentes para nuestras colonias de hormigas. En primer lugar, la naturaleza estadística de la interacción entre hormigas requiere de una masa crítica de hormigas para que la colonia haga apreciaciones inteligentes de su estado global. Diez hormigas deambulando en un suelo desierto no podrán juzgar adecuadamente la necesidad total de forrajeras o constructoras, pero dos mil harán esa tarea admirablemente.
  • La ignorancia es útil. La simplicidad del lenguaje de las hormigas, y la estupidez relativa de las hormigas individuales, es, como dicen los programadores, una característica; no un defecto. Los sistemas emergentes pueden volverse inmanejables cuando sus componentes son excesivamente complicados.
  • Alentar los encuentros casuales. Los sistemas descentralizados, como las colonias de hormigas, dependen fuertemente de las interacciones casuales de las hormigas que exploran un espacio dado sin órdenes predefinidas. Sus encuentros con otras hormigas son individualmente arbitrarios.
  • Prestar atención a tus vecinos. Ésta es la lección más importante que las hormigas tienen para nosotros, y la de más vastas consecuencias. Podría reformularse como “la información local conduce a la sabiduría global”. El mecanismo primario de la lógica del enjambre es la interacción entre vecinas en el campo: hormigas que se entrecruzan o que entrecruzan sus rastros de feromonas mientras patrullan la zona próxima del hormiguero.
  • Buscar patrones en los signos. Si bien las hormigas no necesitan un vocabulario extenso y son incapaces de formulaciones sintácticas, dependen en gran medida de los patrones en los semioquímicos que detectan.

Muchos de estos principios se pueden ver también en sistemas auto-organizados como conductas globales y patrones de comportamiento que nos inspira en aprendizajes en red y análisis dinámicos de redes sociales y en los ecosistemas digitales que se establecen en los entornos (personalizados) de aprendizaje como escribí en la introducción[pdf] a la edición española de “Knowing Knowledge”, que por cierto dentro de poco podrás descargarte el libro y también conseguirlo en Bubok.

Libros consultados:

Camazine, S. et al. (2003). Self-organization in biological systems. Princeton: Princeton Univ Press.

Johnson, S. (2003). Sistemas emergentes : o qué tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y sofware. Madrid: Turner.