Reflexiones sobre ecologías y espacios del aprendizaje, análisis del aprendizaje y análisis de redes sociales, visualización de datos, Big Data y otros temas emergentes

Autor: Fernando Santamaría González (Página 31 de 158)

Soy un investigador y formador en espacios online. Trabajando e investigando en temas de aprendizaje emergente.

Redes de valor y la verdadera naturaleza de la colaboración


En el último libro de Verna Allee con Oliver Schwabe titulado «Redes de valor y la verdadera naturaleza de la colaboración» nos da pie para repensar los nuevos procesos de colaboración en entornos de redes (sobre todo en una perspectiva empresarial y de negocios). Ya en el anterior libro (The Future of Knowledge: Increasing Prosperity through Value Networks) hablaba de este concepto, pero anteriormente han hablado Clayton Christensen, Fjeldstad y Stabell, Normann y Ramirez como bien resumen el item de la Wikipedia. La vida de trabajo está cambiando completamente la creación de redes sociales y plataformas de colaboración permiten de una manera más humana centrada en la organización del trabajo. Sin embargo, el trabajo en las herramientas de diseño, estructuras, procesos y sistemas no están evolucionando tan rápidamente, y en muchos casos son simplemente inadecuadas para apoyar las nuevas formas flexibles y en red de trabajo.

«Redes de valor y de la verdadera naturaleza de la colaboración» [libro CC y en html] cumple con este reto con un enfoque sistémico, el hombre-red para la gestión de las operaciones de negocio y los ecosistemas. Modelando las redes de valor y el análisis de redes (ARS) ofrecen un mejor apoyo para el trabajo colaborativo, las actividades emergentes y complejas.

Con ejemplos de equipos de trabajo todos los días a través de redes complejas a gran escala, este libro simple y coherente presenta los conceptos básicos de diseño del nuevo trabajo colaborativo y la creación de redes de valor. Explica los conceptos fundamentales y muestra cómo asignar, analizar y aprovechar las redes de valor de una manera compatible con altos valores sociales y las prácticas éticas – y logra resultados rápidos de negocios.

Se trata de un trabajo publicado, escrito y editado por Verna Allee con Oliver Schwabe bajo una licencia Creative Commons. Esto significa que puede ser citada como cualquier otro libro o artículo, y las porciones pueden ser reutilizados con pleno reconocimiento (cita a continuación). No se permiten obras derivadas.

Allee, V., & Schwabe, O. (2011). Value Networks and the true nature of collaboration. Recuperado 12 de abril de 2011, desde http://www.valuenetworksandcollaboration.com/
Un artículo de hace unos años:
Allee, V. (2008). Value Network Analysis and value conversion of tangible and intangible assets. Journal of Intellectual Capital, 9 (1), 5-24. Recuperado de http://valuenetworks.com/docs/Value_Conversion_JIC_online_version_final_draft.pdf

En este gráfico los autores muestran los nuevos indicadores de las redes de valor:

Matriz para los espacios de formación en grupos

Las fuerzas externas e internas, el montaje previsto y los procesos emergentes juegan un papel en la formación de todos los grupos. Sin embargo, el equilibrio de fuerzas que dan forma a una formación difieren notablemente entre los distintos grupos como se puede ver si las fuerzas son internas o externas o si la acción es prevista o emergente. En conjunto, las cuatro fuerzas definen una formación de grupos en el «espacio» en el que nuevos grupos se ponen a la vista o emergen (Arrow, McGrath y Berdahl, 2000 : 65):

Modificado y completado de:
Arrow, H., McGrath, J.E. y Berdahl, J. (2000). Small Groups as Complex Systems: formation, coordination, development, and Adaption. Thousand Oaks: Sage

Gráfico hecho con un style en iPad y con la app Penultimate.

Cómo aprende la gente

En diciembre de 1998, el National Research Council publicó Cómo Aprende la Gente, un informe que sintetiza la investigación sobre el aprendizaje humano. La investigación presentada en el informe tiene importantes implicaciones para nuestro cómo educa a la sociedad: para el diseño de planes de estudio, enseñanza, evaluación, y los ambientes de aprendizaje.
“Cómo Aprende la Gente», un estudio del hito de National Research Council publicado en 1999 y revisado posteriormente, establece seis principios de aprendizaje que pueden guiar los éxitos en el aula. Un nuevo proyecto de investigación en la Universidad Wake Forest utiliza estos principios para crear una herramienta digital que permite que los estudiantes elijan la forma en que aprenden de forma muy flexible.

Principio 1: El aprendizaje profundo cambia físicamente el cerebro. Los alumnos se comprometen activamente con la nueva información a través de múltiples sentidos. La lectura pasiva, como libros de texto, se centra en un solo sentido, por lo que es poco probable que sirva para iniciar el aprendizaje profundo.

Principio 2: La nueva información es difícil de aprender a no ser que se base y se conecte con el conocimiento previo. La mayoría de los estudiantes son aprendices sólidos que prefieren un ejemplo o escenario, seguido de una explicación, el por qué. La mayoría de los libros de texto establecen teorías y principios antes de proporcionar ejemplos.

Principio 3: Cada aprendiz construye su comprensión conceptual por un camino diferente. Con textos impresos, los estudiantes deben seguir la progresión lógica establecida por los autores del texto.

Principio 4: Los comentarios informales frecuentes promueven aprendizaje más profundo y más preciso.

Principio 5: El conocimiento consciente (principio del conocimiento de la situación -> awereness) de su propio proceso de aprendizaje mejora el resultado.

Principio 6: El aprendizaje se ve reforzado cuando los estudiantes trabajan y aprenden colaborativamente. Para la mayoría de los estudiantes la lectura es solitaria, no comparan lo que han aprendido de las tareas de lectura con sus compañeros.

Las redes del cerebro

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El libro «Networks of the Brain» (2011) es uno de los libros más serios y científicos sobre las redes que se han escrito hasta ahora junto con «The Handbook of Brain Theory and Neural Networks» desde ya mítico «The Social Brain: Discovering the Networks of the Mind » de Michael S. Gazzaniga (1987). Sporns nos da la perspectiva de lo que podría decir la ciencia de la redes sobre el cerebro. Comienza hablando de la Teoría de los Grafos, pero no desde una perspectiva matemática de la teoría de grafos. Sporns considera las interacciones tanto estructurales (instalación fija) como funcionales (dinámicos) entre nodos de la red cerebral y los módulos. «Módulos» se definen como comunidades de nodos con un gran número de interconexiones internas que pueden, en algunos casos, ser vistos como «super nodos» o nodos definidos a mayores escalas. Para adoptar la metáfora de lo «humano» en las redes sociales, las neuronas son análogas a las personas y sobre los módulos a distintas escalas son análogos a los barrios, ciudades y naciones. Una de las cuestiones que no trata muy por encima y es uno de los principios de las redes neuronales es su capacidad de auto-organización. Este es otro punto de investigación para llegar a entender como estamos hipertrofiados en las estructuras sociales y no desarrollamos formas de auto-organización. Algo que en nuestro entorno interno y externo si es frecuente.

Al igual que los sistemas sociales, las redes del cerebro muestran una sorprendente (anidada) modularidad jerárquica, fundamentalmente pequeñas redes dentro de redes más grandes en redes más grandes todavía, al igual que anidado muñecas rusas. Esta escala estructura de múltiples pueden ser responsables de gran parte de el complejo comportamiento del cerebro.

Las redes cerebrales abarcan varias escalas espaciales, desde la microescala con las células y las sinapsis individuales hasta los de macroescala con los sistemas cognitivo y los organismos encarnados/personificados (embodied/embodied cognition). Esta arquitectura se encuentra también en otros sistemas complejos (complex networks), por ejemplo, en el arreglo de múltiples escalas de las redes sociales, que van de las relaciones coherentes e interpersonales de los grupos sociales a las comunidades locales y los asentamientos urbanos y hasta llegar a las economías nacionales y mundial en cuanto a las organizaciones políticas. En los sistemas biológicos de múltiples escalas (propio de la neurociencia computacional), los niveles operan en aislamiento, en cambio, los patrones en cada nivel son muy dependientes de los procesos que se desarrollan en dos niveles: el inferior y el superior.

El cerebro es un ejemplo de ello como nos comenta Olaf Sporns. Estamos en que no se puede entender la función cerebral, a menos que pretendemos abordar el cerebro desde escalas múltiples y perspectivas, mediante la identificación de las redes que las células se unen en las poblaciones coherentes, organizan grupos de células en regiones cerebrales funcionales, integran las regiones de los sistemas, asi el cerebro y el cuerpo enlazado como un organismo completo. En esta jerarquía, el nivel de uno solo tiene el privilegio sobre los demás. La idea de que la función del cerebro puede ser totalmente reducido a la operación de las células o moléculas es tan mal concebida como la visión complementaria que la cognición se puede entender sin hacer referencia a sus sustratos biológicos. Sólo a través de interacciones de red multi-escala pueden las moléculas y las células dar lugar a la conducta y la cognición. El conocimiento de las interacciones en red, a través de múltiples niveles de la organización es crucial para una comprensión más completa del cerebro como un sistema integrado y holístico.

El estudio de la conectividad del cerebro ya ha abierto nuevas avenidas teóricas y experimentales en muchas áreas de las neurociencias. Conectividad juega un papel importante en la neuroanatomía, el desarrollo neurológico, en la electrofisiología, la proyección de imagen funcional del cerebro, y la base neural de la función cognitiva.

El análisis de la arquitectura de red y conectividad ilumina una serie de problemas que afectan a la función integrativa del cerebro(cuerpo). Voy a resumir algunos de los puntos tratados por O. Sporns:

* Los sistemas nerviosos están compuestos por un gran número de elementos de los nervios que están interconectados por las sinapsis y las vías axonal. Los métodos cuantitativos de la ciencia puede probar las redes de los principios arquitectónicos que dan forma a la anatomía del cerebro.

* Las neuronas individuales participan en el complejo de respuestas fisiológicas. Estas respuestas son el resultado de la interacción entre las redes de un gran número de células nerviosas individuales conectados en los circuitos locales, así como entre las regiones del cerebro.

* Distintas características sensoriales dentro del cerebro y a través de las modalidades son representadas en diferentes partes de la corteza cerebral. Su integración como parte de un estado coherente o de percepción cognitiva es el resultado de la red de distribución de procesos en grandes partes del cerebro.

* Cuando una persona está cognitivamente en reposo o en silencio, el cerebro se involucra en un patrón característico de actividad neuronal dinámica, el perfil de espacio-temporal de este patrón es moldeado por una estructura intrincada de red de fibras nerviosas y de sus vías.

* Los cambios en la información sensorial o los resultado en tareas cognitivas son patrones muy específicos de activación cerebral. Estos patrones son los efectos de las perturbaciones dinámicas de una red compleja y continuamente activa.

* Los resultados de un trauma cerebral y su enfermedad son importantes y de largo déficit neurológico. Estos insultos son resultado en daños estructurales de la red, y la extensión y localización de la alteración pueden informar a las predicciones sobre la naturaleza y gravedad de la disfunción cognitiva, así como el potencial de recuperación y respuesta compensatoria.

* El rendimiento cognitivo presenta una variación significativa entre los individuos sanos. El análisis de la conectividad del cerebro comienza a establecer vínculos entre las variaciones individuales en el comportamiento/conocimiento y las variaciones en las redes del cerebro.

* Comportamiento y cambio cognitivo en el desarrollo y la vida entera. El crecimiento y la maduración de las conexiones anatómicas en el cerebro modifican el rango de respuestas neurales y las capacidades cognitivas.

* El cerebro y el cuerpo están dinámicamente juntos a través de ciclos continuos de acción y percepción. Haciendo que el movimiento corporal, las redes cerebrales pueden estructurar sus propios insumos y modular su propia dinámica interna (embodied, algo que ya he introducido en «La cognición corpórea: hacia un conocimiento en acción«).

Amazon.com: Networks of the Brain (9780262014694): Olaf Sporns: Books

Estas y otras preguntas clave de la neurociencia puede ser abordado de manera productiva y desde la perspectiva de redes complejas. Constituyen el tema central de la materia de este libro que he reseñado. Hay todavía mucho camino por recorrer. Hay que comenzar, creo yo, por definir las redes del cerebro y las medidas de esa red y luego cuales son los fundamentos de la conectividad cerebral.

Ideas de la guerra red tras la muerte de Bin Laden

La guerra red es algo todavía no muy bien definido pero demuestra que la muerte de Bin Laden es el signo de una guerra en una sociedad red llena de simbolismos e identidades que hacen posible estas estrategias identitarias y no instrumentales.
En todo esto de las teorías de la netwar hay uno vital para entenderlo es el swarming y que David de Ugarte y su Sociedad de las Indias Electrónicas es paradigmático, ya que escriben de este concepto en la netwar a través del documento «Swarming and the Future of Conflict» (2000):

En este mundo reticular, con una multiplicidad de agentes que actúan autónomamente, usando las redes para coordinarse, el conflicto es «multicanal», se da simultáneamente en muchos frentes, emergiendo del aparente caos un «orden espontáneo» (el «swarming») que resulta letal para los viejos elefantes organizativos (Nota: como ha pasado en las revueltas del norte de Africa)

Esta coordinación no requiere en la mayoría de los casos ni siquiera una dirección consciente o una dirección centralizada. Al contrario, como señalaba el propio profesor Arquilla: la identidad de red, «la doctrina común es tan importante como la tecnología». La guerra en la sociedad red, la netwar, es una guerra de corso, en la que pequeñas unidades «ya saben lo que tienen que hacer» y saben que tienen que comunicarse entre si no para preparar la acción sino sólo a consecuencia de ella. La definición de los sujetos en conflicto, lo implícito, es más importante en este tipo de enfrentamiento que lo explícito (los planes o estrategias de combate).

Durante estos años han ido aprendiendo los Estados participantes de estas netwar, la más clarividente la lucha de occidente y EE.UU a la cabeza por la antiorganización de Al Qaeda que se ha hablado tanto de lo que es y se han dicho tantos apelativos e incluso que esta organización no existe, al no ser definible se escurre esa manera de operar tan escurridiza ante las estructuras de red de este tipo de guerras (la red cadena, la red estrella y la red malla). La estructura organizativa de Al Qaeda basada en células de militantes y redes de contactos clandestinos, muy parecida al modus operandi de los cárteles de narcotraficantes, le ha dado una muy amplia movilidad de acción y una gran dificultad para desarticularla.

Podemos llamarles redes cédula, donde cada cédula no sabe de la otra cédula, son como nodos desconectados. Estrategias identitarias de Al Qaeda que son estratégicamente complejas de interceder.
A parte de redes cédula existe una definición más estable. Se trata de entenderla como una filigrana compleja de netocracia (Al Qaida como netocracia de David de Ugarte):

Es claro que Al Qaida es una parte de la netocracia islamista, la élite de prestigio de una red amplísima tanto geográfica como socialmente que no se articula como una pirámide de mando, sino sobre una enredadera de agendas, contactos y complicidades. Como en cualquier red, el verdadero capital no es otro que la confianza derivada y surgida de la identidad. El islamismo radical contemporáneo es -parafraseando la definición de la red académica que hacía Juan Urrutia- la suma de biografías y conversación.

Dentro de esa red, Al Qaida, la organización formal, es un grupo pequeño, una minoría propositoria cuyo objetivo es influir en los miembros y a través de ellos en el mundo. Alrededor de este núcleo se articulan una agenda de contactos con otros líderes de la red amplia y, con el tiempo, una telaraña más o menos amplia de activistas y simpatizantes en cuya identidad las tesis del núcleo han hecho mella. Gente que sigue los textos y amplifica los mensajes nacidos del nodo teórico, a la que se puede convocar y que suele participar en las acciones concretas que el núcleo propone a la red general. La arquitectura de cualquier netocracia en cualquier campo y a cualquier escala, como escribe Burk:

Esta división tripartita en un «núcleo», una red de redes y un movimiento más amplio de simpatizantes militantes con objetivos más o menos coincidentes, se repite una y otra vez, en los ámbitos nacional, regional internacional, cuando examinamos la posición de Bin Laden en el movimiento más amplio de la militancia islámica moderna.

Revisando algunos artículo y papeles me encontré con artículo de prensa tras los atentados del 11M (2004). Se trata de «La guerra en red de Al Qaeda«[encontré versión en pdf] de Roman Gubern y publicado un 13 de marzo de 2004. Uno de mis grandes autores de lectura en medios y cine, en este repasa las características de esta no-organización:

Espero que nadie se escandalice si establezco un parangón entre esta estructura en red y la estructura comunicativa de Internet, con sus nodos de conexión, su capilaridad y su capacidad expansiva de carácter exponencial. De hecho, Al Qaeda, que significa en árabe la base, parece una réplica organizativa de tipo medieval a la modernidad estructural del ciberespacio global. Su globalidad no pasa por una red de fibra óptica, sino por los contactos fugaces y capilares en Salou, Hamburgo o Miami. Se trata de una estructura propia de la sociedad de la movilidad, que tanto ha glosado Virilio y que desmiente a Negroponte, cuando nos asegura con ingenuo tecnocentrismo que la movilidad de los bits ha reemplazado hoy definitivamente a la movilidad de las moléculas. En este modelo, la tradicional guerra de frentes ha sido sustituida por la guerra multipolar, por la intervención local sorpresiva, por la incursión invisible, por el salto instantáneo sobre objetivos juzgados como enemigos […] La guerra en red también es un eco de la deslocalización tan de moda en el mundo moderno de los negocios. En realidad, en esta era de la globalización, su territorio es necesariamente el territorio deslocalizado de sus objetivos móviles, dispersos y oportunistas. Al ciberespacio virtual han opuesto una actualización de la alfombra persa voladora, que hoy está aquí y mañana está allí, atravesando fronteras de modo opaco e invisible.

Esta dualidad de visiones y estrategias hace que el mundo occidental sea torpe en la lucha en red y distribuida. La muerte de Bin Laden ha sido un acto de guerra swarming, relámpago y sorpresiva. Y que la torpeza inicial ha ido virándose a la lucha por medio de redes y no poniendo control, represalias, desinformación y demás formas de frontalidad contra el «enemigo».
Nota: Cuando hablo de no-organización es por qué cuando surgió no se parecía, exceptuando otras no-organizaciones de Asia y del mismo Islam, a nada de lo que conociamos hasta esos momentos y tenias formas de movilidad complejas y no tenían un sitio concreto para operar. Algunos de los conceptos de rizomática (F. Guatari y G. Deleuze) están imbuidos en la propias formas ageográficas de Al Qaeda.

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